Tambor graller.
Diámetro: 40cm. - Altura: 44cms.
Casco y aros de abedul de 8 mm (5 láminas).
Tensores tradicionales de cuerda.
Parches de piel de cabra.
Peso: 3,3 Kg.
La altura especificada es la distancia entre parches. Los aros de madera que fijan la piel sobresalen unos 5 cm. más.
Fabricado en España.
Los whistles Nightingale están fabricados artesanalmente por Alexander Karavaev, músico y luthier con una gran experiencia. Están muy bien balanceados. Suenan con muy poco esfuerzo y poco aire, dando un buen volumen. Embocadura de plástico de alta calidad. Están hechos en dos piezas, con lo cual podemos variar su afinación.
Tambor del estilo del tradicional bombo andino, también llamado en Argentina Bombo legüero
Diámetro: 38cm. - Altura: 45cms.
Casco y aros de abedul de 8 mm (5 láminas)
Tensores tradicionales de cuerda
Parches de piel de cabra con pelo
Peso: 3,18Kg.
La altura especificada es la distancia entre parches. Los aros de madera que fijan la piel sobresalen unos 5cms. más.
Fabricado en España.
NO INCLUYE MAZA.
Tambor del estilo del tradicional bombo andino, también llamado en Argentina Bombo legüero.
Diámetro: 40cm. - Altura: 44cms.
Casco y aros de abedul de 8 mm (5 láminas).
Tensores tradicionales de cuerda.
Parches de piel de cabra con pelo.
La altura especificada es la distancia entre parches. Los aros de madera que fijan la piel sobresalen unos 5cm más.
Fabricado en España.
Pandero cuadrado de Peñaparda para tocar con baqueta (o porra).
Dimensiones: 40 x 40 x 7 cm.
8 tensores integrados en el marco.
Parche de cabra.
Dos cintas de cuero opuestas fijadas al marco, para sujetar el pandero con el dedo pulgar.
Maza o porra incluida.
Llave allen incluida.
Fabricado artesanalmente en España.
Le sirve la >> funda ref. 2345
IMPORTANTE: al ser un instrumento totalmente artesanal, el artesano puede hacer ligeras modificaciones, que por lo general atenderán a mejoras, que pueden hacer que las fotos sean ligeramente diferentes a las actuales.
Lo peculiar del pandero de Peñaparda es la forma de tocarlo con una mano por un lado y una porra de madera por el otro, lo que permite una amplia posibilidad interpretativa en cuanto a ritmos y vistosidad se refiere.